Idiomas querida, idiomas

por

D

esde hace meses la política española está sufriendo grandes cambios en sus entrañas. Hay otro aire, otro ambiente. Un nuevo perfume, una falda más corta, una blusa más alegre, el pintalabios color carmín, los pendientes de perlas, el botón desabrochado y el tacón de aguja. Ahora la política se acerca, se involucra y hasta tenemos un presidente guapo, ¡la de vueltas que da la vida!

Ya no valen los tipos gordos con corbata, ni aquellas gominas con 5 puntos de fijación rozando casi el yeso. La muerte se ha quedado sin novios. Los nuevos cambios plantean un escenario libre de acusaciones, con valores democráticos e incluso teniendo en cuenta ciertos derechos humanos. Ya no vale cualquiera para el noble arte de la política. Antes era muy fácil, o eso me cuentan, te hacías amigo de quien debías y ya está, algo te tocaba fijo, ¿pero y la preparación, los estudios, la experiencia? nada, nada, aquí todo es a dedo, te lo digo yo, hombre.

Pues si que ha cambiado la cosa, oiga. Antes que si desfalcos de millones de euros, que si pillo de la caja B y ahora copias un máster y hala, a la calle, ¡menudo gobierno de primera hemos fichado!, ya no hay presidentes y vecinos, ni vecinos y presidentes en la plaza del pueblo, ahora si se va a por el pan, se va en coche blindado con otros dos colindando, como los principios socialdemócratas mandan, y si hay que hacer 25 kilómetros cogemos el helicóptero, que para algo está. Miedo me da cuando le toque ir a Francia, lo mismo se planta con un cohete y la hemos liado, vete tú a saber. Eso sí, para salir a correr (porque ahora los políticos hacen ejercicio, aunque no tanto como Aznar) camiseta vieja que bien sería un pijama y sonrisa de acero para conquistar a la prensa.

Idiomas

 

No me quiero implicar demasiado en estos asuntos, pero como hemos cambiado. Una moción de censura y el listón sube como la espuma. Aquí hay que tener un estado de forma espectacular mínimo. Atrás quedaron los diputados imputados y los tesoreros encerrados. Ahora un audio con un tío con boina y para fuera. Pero cuidado, que hasta los que se hacían los suecos con la caja B te dicen que te vayas. Madre mía. Quien lo diría, nuestros políticos, tan bonachones, con sus discursos campechanos, porque nos encanta esa palabra y se nos pone una sonrisilla tonta acordándonos de Juancar. El hijo no lo hace mal, pero entre nosotros, el Rey de verdad siempre va a ser el padre, y lo sabes.

¡Pero si hablan inglés de maravilla! ahora ya sí que sí. Van a una cumbre que no sabemos ni dónde es ni para lo que sirve y hablan para todos los asistentes, y tú ahí, en el sofá, diciendo “anda mira que bien habla inglés… ya era hora”. Como si estuvieran anunciando la tercera guerra mundial o que las olimpiadas se iban a celebrar en tu pueblo… Idiomas querida.

Pero la pela es la pela, y ahí no hay negocios amigos. ¿cómo, que han subido los salarios? bueno, bueno… En el ranking de países del mundo que no sé lo que mide hemos adelantado puestos fijo, te lo digo yo. Ahora sí, joder. Que paguen las empresas, que es lo que tienen que hacer, total, ¿el autónomo que tiene que trabajar, 20 horas al día? pues que trabaje, no vaya a tener un día libre.

Y otra cosita, dime tú a ver que países tienen a un astronauta de ministro, sí sí, ¡un astronauta! a ese tío no se le puede recriminar nada, hombre, que chalet ni que niño muerto. El próximo ministro de deportes debería ser Iniesta, o Rafa Nadal, ¡o los dos!, con lo modernos que nos hemos vuelto seguro que algo inventan estos fenómenos. Lo que está claro es que Sánchez fue jugador de baloncesto y que Iceta se nota en el nuevo gobierno. Uno mete decretos como si fueran triples y el otro  está metiendo musiquilla de fondo en todos estos asuntos que tan aburridos eran, ¡pero si han sacado hasta una película de Freddy Mercury! seguro que el bueno de Miquel algo ha contribuido.

idiomas querida

 

Lo importante son los idiomas, a ser posible inglés y catalán. El resto luego viene solo, pues no ves lo guapos y guapas que son todos. Que gusto de verdad. Con eso está casi hecho. Luego Mr. Sánchez, que le gusta mucho lo de míster, aunque no sé si es por el inglés o por el guapo que lo tiene subido el bribón; le pasa el informe a Iván Redondo y ya lo hace todo él.

1

No Comments Yet.

What do you think?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.