Establecimiento de la agenda

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entro de la segunda etapa dominada por el elitismo puro encontramos el establecimiento de la agenda política del individuo con los medios de comunicación como eje central del proceso. Múltiples estudios demuestran que la opinión pública está estrechamente ligada a la atención mediática, hecho que se ve reflejado en la campaña del referéndum para que el Reino Unido dejase de estar unido a la Unión Europea.

Por todos es sabido, o se presupone sabido, que las medias verdades llenan toda campaña política que se precie. No hablo de derechas ni de izquierdas, no me meto a juzgar direcciones, sino del conocimiento que los políticos tienen de estos estudios que aquí mencionamos. Según Victor Sampedro (2000), en su referencia a McCombs, Danielian y Wanta (1995) y a David Fan (1988), nos encontramos con que cinco de los siete principales problemas para los estadounidenses encuestados vienen marcados por la cobertura prestada por los medios mientras que Fan se veía capaz de predecir los resultados de encuestas presidenciales con el simple análisis de las noticias de la mayor agenda informativa. Datos suficientemente contundentes como para reflejar la importancia de los medios en la formación de la agenda política de una persona.

Nigel Farage, líder de UKIP- hasta su dimisión tras la victoria en el referéndum– y principal abanderado del leave junto a su adalid Boris Johnson- quien rechazó, sorprendentemente, ocupar el papel de primer ministro tras la renuncia de David Cameron– jugaron con ese poder que posee el Cuarto Poder a la perfección durante su campaña como se ha demostrado a posteriori.

Desde “La Chistera” de El Confidencial han recogido las mentiras del Brexit antes, durante y después del referéndum y dejan una frase que marca la intencionalidad de los protagonistas: “Miente, que algo queda”.

La chistera

El informe de “la chistera” de El Confidencial destapó varias mentiras alrededor del Brexit

 

Esta frase destacada por El Confidencial acompañó a Farage y a Johnson durante toda la campaña y, si bien es cierto que el Reino Unido paga una alta suma a la Unión, la cifra real es de casi la mitad cuando se deducen los pagos de la UE al Reino y la devolución del mismo, siendo el resultado final cercano a 190 millones de libras a la semana como se demuestra en el siguiente gráfico.

 

Gráfico sobre el Brexit

 

Pueden parecer datos que no han tenido calado en la sociedad, sin embargo, como bien dice el esqueleto del “establecimiento de la agenda”, los periodistas no nos dicen que pensar, de acuerdo, pero sí pensamos en las cosas que informan, delimitando así las fronteras de nuestros conocimientos y juicios.

Los hechos descritos se demuestran en las declaraciones de Hugh para la revista 5W, en su podcast acerca del Brexit. En él, Hugh, estudiante que votó por la marcha de su país de la Unión, afirma lo siguiente:

Pueden parecer datos que no han tenido calado en la sociedad, sin embargo, como bien dice el esqueleto del “establecimiento de la agenda”, los periodistas no nos dicen que pensar, de acuerdo, pero sí pensamos en las cosas que informan, delimitando así las fronteras de nuestros conocimientos y juicios.

Los hechos descritos se demuestran en las declaraciones de Hugh para la revista 5W, en su podcast acerca del Brexit. En él, Hugh, estudiante que votó por la marcha de su país de la Unión, afirma lo siguiente:

Voté abandonar la Unión Europea, la razón principal es que mandamos 360 millones de libras esterlinas al día a burócratas que hacen nuestras leyes, cuando ese dinero se podría gastar en muchas otras cosas, como el sistema nacional de salud o una póliza privada

Con estas palabras, Hugh demuestra que pensamos en las cosas que los periodistas informan, pensamos en los datos y promesas que escuchamos en los medios de comunicación, datos y promesas como la referente al sistema de salud británico (NHS).

 

 

políticos ingleses

La campaña del NHS fue una fuerte baza para los grupos “pro-leave”

 

El “enviamos 350 millones de libras a la UE, financiemos el NHS en su lugar” fue parte del credo de la campaña “pro-leave” como bien corrobora esta fotografía. Sin embargo, tan pronto como el referéndum tuvo lugar, cayó en saco roto, como el propio Nigel Farage reconoció en el programa Good Morning Britain.

 

 

Este constante vertido de datos esconde dos efectos asociados a este establecimiento de la agenda política a través de los medios, el priming y el framing. Mientras que el primero hace referencia a los factores que influyen en las valoraciones que la gente hace de los personajes públicos y guarda relación directa con la atribución de responsabilidades políticas, el segundo dice que los medios no sólo establecen la agenda de temas del debate público, sino que también definen una serie de pautas (marcos=frames) con los que pretenden favorecer una determinada interpretación de los hechos sobre los que informan, como bien define el profesor Franciso Seoane Pérez (2005).

En el caso de priming nos encontramos con la limitada capacidad de la persona para almacenar información, por lo que recurre a lo más reciente o que más fresco tiene en su mente, como en el caso de Hugh, que al no poder documentarse por completo, tiene que recurrir a los datos que una y otra vez iban refrescando los ‘leavers’, predeterminando, así, una creencia en el estudiante que de haber podido consumir más información, quizás hubiese sido diferente. Como bien afirma Francisco Roldán (2010) de laverdad.es, “los ciudadanos más expertos son los que consumen más información. Pero no son éstos los que acusan más los efectos del ‘priming’, sino que son los ciudadanos con menor nivel de educación”.

En cuanto al framing, a pesar de observarse en el caso Brexit, ya que cada corriente enmarcaba la misma noticia de una forma distinta, Francisco Seoane hace una comparativa en su blog que ilustra de forma excelsa en qué consiste este fenómeno. Si leemos el siguiente titular: “Los iraquíes acuden en masa a las urnas a pesar de las amenazas de Al Qaeda”, identificamos a los iraquíes como unos héroes que, a pesar de las dificultades, se lanzan a las urnas para ejercer su derecho a cambiar el país. Sin embargo, si lo que leemos es: “Los chiítas acuden a votar en masa para hacerse con el poder en Irak”, titular que, por cierto, corresponde al diario El Mundo, situamos a una facción iraquí en un marco interpretativo.

Los votantes, los chiítas, se aventuraron a votar para así favorecer sus propios intereses, llegando a ejecutar una posible “dictadura de la mayoría”. Todo el modelo aquí analizado se resume, según Víctor Sampedro, en un simple enunciado: “los gobernantes están obsesionados por transmitir a los informadores los enfoques que más les favorecen”.

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