Elecciones andaluzas: Análisis de los resultados

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as elecciones andaluzas se han convertido en un hecho histórico para la política española. La irrupción de Vox, así como el detrimento del PSOE en su principal feudo han sacado a los analistas a escena para evaluar las posibles coaliciones y ver quiénes son, finalmente, perdedores o ganadores.

Los números son inamovibles y, a su vez, caprichosos con los destinos de quiénes están a su merced. Para muchos políticos las estadísticas, las probabilidades y los datos según las encuestas son sus juguetes favoritos, sin embargo, en ocasiones ese juguete se convierte en el fuego que les acaba quemando. En Andalucía se ha cumplido lo que en matemáticas se denomina el índice Banzhaf (su nombre se atribuye a su autor, el abogado John F.Banzhaf).

El siguiente ejemplo lo extraigo de la obra de John Allen Paulos, Un matemático lee el periódico (1996). Supongamos unas elecciones a la presidencia de un país cualquiera dónde contamos con cuatro opciones posibles para votar.

Los resultados de dichas elecciones son: 45 diputados para el partido rojo, 44 para el partido azul, 7 para el naranja y 4 para el morado. Supongamos que la mayoría necesaria para gobernar es de 51 diputados.

 

Si miramos los tres primeros grupos (del rojo al naranja) la suma de cualquiera de dos de los grupos sería suficiente para formar coalición, valiendo lo mismo los 44 diputados del partido azul, que los 7 del partido naranja. Es decir, pese a tener un número muy inferior diputados, el partido naranja tiene tanto poder como los dos primeros, mientras que el último no tiene ninguno salvo que se produjera una coalición a tres.

Pues bien, si exportamos la teoría a la práctica de las recientes elecciones, observamos que Vox, el partido con menos representación en la Comunidad Autónoma (12 diputados) tiene el mismo poder que el partido más votado (PSOE con 33 diputados) viendo las posibles conjunciones o coaliciones de gobierno.

Con casi toda seguridad se producirá algo histórico en Andalucía, y es que gobierne una mayoría de derechas. La mayoría absoluta, que es la necesaria, se encuentra en los 55 diputados, y siendo esta la meta a alcanzar por las distintas agrupaciones, estas son las posibles ecuaciones:

  • La más probable es una coalición derechas entre Ciudadanos, Partido Popular y Vox, que juntos superarían la mayoría absoluta necesaria. Tendría sentido esta unión teniendo en cuenta que los tres partidos siempre han mantenido una relación, al menos, de cordialidad entre ellos. Tengamos en cuenta que Albert Rivera días atrás no quiso catalogar a Vox como un partido de extrema derecha.
  • Una muy poco probable, sino imposible, unión entre PSOE y PP. Los máximos rivales políticos españoles han dejado claro durante muchos años las diferencias que les separan, aunque a veces sean cosas de retórica política más que sentencias definitivas.
  • A la fórmula anterior, podría sumarse la opción de Ciudadanos siendo algo más probable, aunque muy lejos de la realidad política que vivimos. Sería una supuesta coalición de centro.
  • Otra opción prácticamente descartada es la coalición entre Ciudadanos, PSOE y Adelante Andalucía. Estaríamos en una mezcla de diferentes ideologías con muchos intereses diferentes y que podría dañar en demasía la imagen de los tres partidos a escala nacional.
Candidatos elecciones andaluzas

Candidatos a las elecciones andaluzas

 

 

Siendo estas algunas de las probables opciones, queda más o menos claro el futuro gobierno de la Junta de Andalucía. Resulta sorprendente cómo con una diferencia de más de 7 diputados sobre el segundo (PSOE sobre PP) el PSOE haya sido el gran perjudicado de estas elecciones.

CLAVES DE LAS ELECCIONES ANDALUZAS

Ahora bien, ¿por qué se han dado estos resultados? ¿cómo hay que entender el auge de Vox? ¿por qué el PSOE ha sufrido tan grave caída? Y una última cuestión, también muy importante ¿por qué Ciudadanos ha duplicado y casi triplicado su número de diputados en Andalucía?

Cómo bien decíamos, las elecciones andaluzas han hecho historia en este año 2018. Sin embargo, más allá de la alarma por el éxito de Vox, existen varias cuestiones de fondo que pueden ser alarmantes y hay que evaluar para conseguir aclarar determinados aspectos.

  • La participación ha sido muy baja en estas elecciones. Solo en 1990 la participación electoral fue más baja en la tierra andalusí (55%). Esto es un síntoma que los dirigentes políticos han de tener en cuenta. Se pueden tener muchas lecturas al respecto, pero la principal es el desgaste político que sufre España. La gente cada vez cree menos en la política y los bajos números de participación, como en las elecciones andaluzas, así lo demuestran.
  • Como consecuencia de lo anterior, los resultados de las elecciones andaluzas han perjudicado a los grandes partidos (PSOE y PP), mientras que han favorecido la irrupción de otros nuevos como Vox. En 10 años el PSOE ha perdido más de un millón de votos, al igual que su principal rival, el Partido Popular. Esto es otro síntoma de que la política tradicional española está empezando a resquebrajarse, y en su lugar están apareciendo nuevas fuerzas que se presentan como verdaderas opciones para los votantes.
  • Ciudadanos ha tenido un ascenso meteórico en Andalucía. De 9 diputados en 2015 a 21 en estas elecciones andaluzas. Sorprende este dato si tenemos en cuenta que es un partido original de Cataluña y buena parte de su discurso va, precisamente, enfocado a la lucha contra el independentismo.
  • El punto anterior es una de las claves para comprender los resultados electorales. Tras la crisis en Cataluña, muchos partidos aprovecharon para sacar pecho y bandera española. Barcelona se llenaba con la mayoría silenciosa y los balcones de Cádiz se vestían con una bandera de la España democrática.
  • A partir de aquí las derechas se hicieron fuertes, centraron sus discursos en la unidad de España, en la Constitución y en la lucha contra todo aquello que fuera discorde con el Estado. Por su parte, el PSOE suscribió la unidad de España dentro unos márgenes autonómicos, sin hacer mucho ruido, lo que no fue suficiente para buena parte de la sociedad. Podemos se vio gravemente perjudicado a raíz de la crisis catalana, ya que se quedó fuera de este discurso, pidiendo el diálogo entre ambas partes.
El auge de los discursos populistas se contrarresta con políticas de verdad, trabajando en consenso y buscando soluciones reales a problemas evidentes.

 

En definitiva, con un escenario agitado, tenso y con una sociedad muy desgastada, no sería complicado que nuevos discursos consiguieran gustar a muchos ciudadanos, tratando de buscar nuevas soluciones a problemas económicos, laborales, igualdad o e derechos básicos.

Cuando situaciones similares ocurren, la historia demuestra que la gente opta por soluciones radicales o al menos completamente diferentes a las tradicionales. Esto ha ocurrido en varios países europeos o incluso en Brasil, y ha acabado ocurriendo en las elecciones andaluzas.

A partir de aquí, deberíamos hacer una reflexión. No se trata de echarse las manos a la cabeza con la llegada de Vox, sino analizar el por qué está ahí. Es un toque de atención a las políticas del PSOE y del PP, a las Díaz y Rajoy, Zapatero y Aznar, o Sánchez y Casado.

El auge de los discursos populistas se contrarresta con políticas de verdad, trabajando en consenso y buscando soluciones reales a problemas evidentes. Espero que las elecciones andaluzas sirvan de reflexión para futuros políticos.

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